
Recuerdo todas las veces, en las que nos besábamos y un cosquilleo recorría mi estomago.
Recuerdo los escalofríos que me provocabas cuando tu piel rozaba la mia.
Recuerdo todas esas noches, llorando porque tu no estabas a mi lado.
Recuerdo todos los abrazos, las caricias, lo recuerdo todo.
Cuando me decías que me querías, que no había nadie mas en tu vida. Qué siempre seria yo la dueña de tu corazon. Que sería la única que juntaría sus labios con los tuyos...
La única... la única... la única...
No, realmente no era la única, al parecer.
Resulto ser todo mentira. ¿Cómo no?
Voy a madurar, decías, y yo confiaba en ti.
Confiaba en que, nunca, me harias daño.
Qué nunca me harías sufrir.
Que todo tus besos eran míos.
Todas esas mentiras que salían de tus dulces labios, eran estacas que cada vez de clavaban en pecho. Y con cada mentira, la luz de mi vida se iba apagando.
Toda mi vida giraba en torno a ti. No habia persona mas importante en mi vida que tu. Y todo cambió de un dia para otro.
Y me alegro, porque ahora sé lo que es ser libre. Lo que es no tener que depender de una persona. Y tu, has echo que me de cuenta de como son las personas en realidad. Hacen, y dicen lo que sea para mantener o conseguir algo que desean. Pero yo te digo que esa no es la solución. Si quieres conseguir algo, lucha por él, esfuerzate...
Pero si has ido por el camino fácil, lo mas probable es que te equivoques, y pierdas esa cosa que deseas, y nunca podrás conseguirla otra vez.
Llegaste a tener, y no supiste valorarla, estas son las consecuencias de tus actos.
Eso es todo.
Soy feliz...
He aprendido a vivir la vida...
y a no tropezar dos veces con la misma piedra.
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