
Y asomaba por la ventana, relucía un bello rostro que deslumbraba con la luz de la luna...
Su piel era blanca como la nieve recién caída en invierno; y su pelo, en cambio era largo y negro, que aunque estuviera enredado por el tiempo, relucía en esplendor. Oh, y su delicado traje, era hermoso, no era de esa época, o esa era la sensación que daba. El vestido realzaba sus hermosas curvas y dejaba ver un poco de sus pechos.
Sus labios eran perfectos, al igual que sus comisuras...
Sus ojos, rojos, repletos de malicia...
Sus manos, bellas y finas, con largas uñas que daba la sensación de que fueran mármol.
Y bajo su dulce boca, un secreto que muchos desconocían... Un secreto por el cual los demás morían ...
Criaturas de la noche, bebedores de sangre, colmillos afilados que sobresalían de sus labios...
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