Cuando eres joven, te crees saberlo todo. Crees que puedes hacer lo que quieras, y luego irte de rositas. Y lo peor, no le tienes miedo a la muerte. Te crees que puedes vivir la vida sin hacer nada y dependiendo de los demás.
Yo, sinceramente, de un dia a otro, he madurado mas que en los 13 años que tengo.
He aprendido que por poder hacer una cosa, no es que debas hacerla. Y que todo tiempo, tiene un acto, y todo acto una consecuencia.
Que vida, sólo hay una. Y en esa vida, tienes que elegir con quien compartila. Y que al tener sólo una, sólo tienes una oportunidad de aprovecharla, de vivirla como es debido, de amar...
En estos ultimos dias he temido a la muerte, como nunca. Y me di cuenta, que si quiero vivir, tengo que hacer algo para aprovecharla y sacarle partido. Ser algo para alguien. Quedar en su recuerdo. Llevar mis sueños a cabo.
Mi sueño, es hacer todo en cuanto me plazca, y hacer feliz a todo aquel que me rodea.
Y amarte hasta el resto de mi existencia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario